Page 879 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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camino libre, habló mucho con voz ronca. Uno
de sus compañeros tradujo:
—Dice que no estamos solos, que las aguas
están llenas de espíritus, que le hablaron. Los
siguió debajo de las olas. Pero sintiendo que su
espíritu estaba a punto de abandonar su cuerpo,
sintió miedo y nadó hacia la superficie donde la
joven lo salvó. ¡Dice que los espíritus nos hablan
y que debemos escucharles!
Aquello fue, no es necesario decirlo,
embarazoso, por lo que todos los pasajeros
apagaron las linternas y dieron la espalda al
pasajero caído. Pero cuando los ojos de
Hackworth se ajustaron, echó otro vistazo al
hombre y vio que las porciones expuestas de su
piel habían comenzado a radiar luz de colores.
Miró a Piona y vio una banda de luz blanca
que rodeaba su cabeza como una tiara, lo
suficientemente brillante como para
resplandecer roja a través del pelo, con una joya
centrada en la frente. Hackworth se maravilló
de aquello en la distancia, sabiendo que ella
ahora deseaba estar libre de él.
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