Page 339 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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su bisabuela le había enseñado a ella cuando era
todavía una niña.
Y ésas fueron las cosas en las que pensé aquellos
días, después del extraño paseo en el que creí
descubrir un gran secreto, y deseé que la niñera
estuviera aquí para preguntarle al respecto, pero se
había marchado hacía más de dos años y nadie
parecía saber qué había sido de ella, o adónde se
había ido.
Pero siempre recordaré aquellos días aunque viva
muchos años más, pues constantemente me sentía
muy extraña, perpleja e incrédula, y unas veces me
notaba completamente segura y decidida, y otras
estaba convencida de que tales cosas realmente no
podían suceder, y vuelta a empezar. Pero tuve
mucho cuidado de no hacer ciertas cosas que
pudieran ser peligrosas. Así que esperé y medité
durante mucho tiempo, y aunque no estaba
completamente segura de nada, nunca me atreví a
indagar más.
Un día tuve la certeza de que todo lo que dijo la
niñera era verdad, y me encontré muy sola al
descubrirlo. Temblé de pies a cabeza, de alegría y
espanto al mismo tiempo, y corrí tan rápida como
pude hacia uno de aquellos matorrales que
solíamos frecuentar —el único que hay junto al
sendero, donde la niñera hizo el muñequito de
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