Page 374 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 374

alfabeto  a  los  niños,  y  no  es  probable  que  los


            misterios de la tabla de multiplicar los imparta un



            licenciado en matemáticas. En consecuencia, alegó


            él,  la  inteligencia  en  ciernes  suele  despertar  en


            contacto con mentes obtusas e inferiores, y el daño


            bien puede ser irreparable.


              Hubo mucho más, pero gradualmente comenzó a


            imponerse  en  el  aturdido  hombre  la  luz  de  la


            razón. El señor Marsh había mantenido la virginal



            inteligencia de su hijo Henry fuera del contacto y


            la corrupción de la cultura inferior e incompetente.


            Juzgando que el muchacho estaba ya maduro para


            la auténtica educación, el señor y la señora Marsh


            habían suplicado a la señorita Pilliner que hiciera


            averiguaciones  y  encontrara,  si  era  posible,  un


            erudito  que  se  hiciera  cargo  de  la  completa


            educación  mental  del  pequeño  Henry.  Si  ambas


            partes llegaban a un acuerdo, el compromiso sería



            por siete años al menos, y las asignaciones, como


            la señorita Pilliner llamaba al salario, comenzarían


            con  quinientas  libras  al  año,  con  un  incremento


            anual de cincuenta libras. Se requerían referencias


            y  pormenores  de  las  distinciones  académicas:  el


            señor  Marsh,  ausente  de  Inglaterra  por  tanto


            tiempo, estaba dispuesto a dar instrucciones a sus



            banqueros.  La  señorita  Pilliner,  sin  embargo,


            estaba completamente segura de que el señor Last

                                                                                                          373
   369   370   371   372   373   374   375   376   377   378   379