Page 440 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 440
comprender, el abogado había logrado « meterse
en un puño» al pequeño propietario. Según creo,
James había otorgado una escritura de venta de su
granja en un momento inoportuno y Prothero la
había comprado. Al final el granjero tuvo que
abandonar su viejo hogar y alojarse en una choza.
La gente decía que había tenido que emplearse
como jornalero en su propia granja; el caso es que
acabó en la más horrible de las miserias, y daba
pena verlo. Algunos llegaron a pensar que si se
tropezara alguna vez con el abogado, tendría
derecho a matarlo.
Un sábado de junio se encontraron en medio de la
plaza del mercado de Llantrisant. El granjero, un
tipo pequeño vestido de negro, profirió un grito de
rabia, y la gente se abalanzó sobre él para
mantenerlo apartado de Prothero.
—Acto seguido —dijo mi informante— le contaré
lo que sucedió. Este abogado, me dicen, es un tipo
musculoso y de gran estatura, con una mandíbula
enorme y la boca muy abierta, rostro rubicundo y
patillas rojas. Llevaba un abrigo negro y sombrero
de copa, y todo su dinero a las espaldas, como
suele decirse. Y aunque parezca mentira, se
arrodilló en el polvo de la calle delante de Philip
James, y todos pudieron ver la expresión de terror
de su rostro. Pidió perdón al tal James, le suplicó
439

