Page 93 - Un caso de conciencia -James Blish
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fin, cualquier cosa. Tenía que asegurarme, dentro de lo


             posible, de que regresaríais aquí al margen de lo que

             hubiera dicho o callado.


               »Y  así,  cuando  llegué  al  centro  de  comunicaciones

             tuve  que  pensar  en  el  mensaje  más  adecuado  e

             improvisarlo  sobre  el  terreno,  porque  vi  que  no


             pudiendo mandarlo en persona no podía remitiros un

             mensaje detallado, que al tener que pasar por criaturas

             con una mentalidad muy distinta de la nuestra corría


             el      riesgo         de        traducirse             y      ser       interpretado

             erróneamente. Todos los despachos radiofónicos que

             parten de Xoredeshch Sfath se envían por conducto del


             Arbol. Hasta que lo hayáis visto con vuestros propios

             ojos no alcanzaréis a comprender las dificultades que


             entraña  para  un  terrestre  enviar  aunque  sea  un

             mensaje de dos palabras.
               - ¿Es cierto eso? ‐ preguntó Michelis a Chtexa.

               - ¿Cierto? ‐ Las barbas del litino se puntearon en señal

             de  perplejidad.  A  pesar  de  que  Ruiz‐Sánchez  y


             Michelis conversaban de nuevo en litino, algunas de

             las palabras utilizadas por los dos hombres, como la de


             «asesino» no tenían sentido alguno  en el idioma del

             planeta, sencillamente porque no existían, razón por la

             que  fue  pronunciada  en  inglés ‐.  ¿Cierto?  No  lo  sé.


             ¿Quiere  decir  si  son  válidas?  Son  ustedes  quienes

             tienen que decidirlo.


               - Pero ¿se atienen a la realidad?

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