Page 95 - Un caso de conciencia -James Blish
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terrestres, aun de los más seguros en si mismos, sus


             actos jamás traslucían la menor sombra de duda. No

             conocían las pesadillas nocturnas.


               Además,  ¿por  qué  habían  de  saberlo?  Si  Ruiz‐

             Sánchez no andaba errado, estaban bajo el amparo del

             segundo Poder más grande del universo, y guardados


             de  forma  directa,  sin  confesiones  mediadoras  ni

             dificultades  de  interpretación.  El  solo  hecho  de  que

             jamás se vieran atormentados por la duda acreditaba


             sobradamente  que  eran  criaturas  de  esta  Potestad

             superior.  Sólo  los  hijos  de  Dios  gozaban  de  libre

             albedrío, y por tal motivo dudaban con frecuencia.


               De haber podido, Ruiz‐Sánchez hubiese demorado la

             partida de Chtexa. En las discusiones breves siempre


             es de gran ayuda contar con el respaldo de una mente

             objetiva,  si  bien  podía  ocurrir  que  en  el  caso  de

             apoyarse demasiado en ella, este momentáneo aliado


             terminara apuñalándole a uno en el corazón.

               - Bueno, entremos ya y pongamos las cosas en claro ‐


             dijo  Michelis,  cerrando  la  puerta  y  encaminándose

             hacia  el  salón.  Sin  querer  habló  en  litino,  hecho  que

             reconoció  volviéndose  hacia  donde  había  salido  el


             reptiloide y haciendo una mueca de contrariedad por

             encima  del  hombro.  En  seguida  pasó  al  inglés ‐:

             Necesitamos dormir, pero vamos tan cortos de tiempo


             que mucho será si logramos tomar una decisión final



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