Page 586 - Triton - Samuel R. Delany
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—¡Un espantoso guión! ¡Desprovisto de todo
significado —¿significativamente?— para ningún tipo de
público!
Pero mi actuación fue brillante. Debo de haberme
dejado arrastrar por mi papel. Completamente. Sus ojos
lagrimeaban. Alcanzó una silla para derrumbarse en ella,
pero estaban todas allí, en el tercer bar. Así que se
tambaleó otros cuantos pasos. Señor, ¿cuántos bares
había allí? Pero en alguna parte, detrás de todos ellos,
tenía que haber una silla. Siguió tambaleándose hacia
delante, dominada todavía por las emociones que la
actuación había despertado, con sólo un fragmento de su
mente aún desprendido y objetivo:
—Por emocionada que me sienta por ello, sigue
siendo un papel espantoso! Quiero decir —jadeó en
busca de otra bocanada de aire, mientras las emociones
se hinchaban; era como si toda la producción hubiera
sido algún deslucido melodrama crepuscular que el
intelecto no pudiera soportar pero que el corazón no
pudiera resistir— que yo hubiera podido ser ese tipo de
hombre. ¡Pero no soy ese tipo de mujer!
Ardientes, azotantes, embarazosas, sus emociones
giraban y hervían. Oh, debo sentarme, pensó, y buscó
una silla de nuevo...
...y despertó, bruscamente, por completo, e
(irritantemente) con la misma pregunta con la que había
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