Page 739 - Anatema - Neal Stephenson
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la  impresión  de  que  no  me  cubría  tanta  nieve.  Así  que


          continué haciéndola crecer. Y justo cuando creía que mi

          propia esfera iba a matarme, oí el sonido de movimientos

          rápidos…  una  pequeña  avalancha.  Invertí  el  gesto.  La


          esfera encogió, el peso disminuyó, y me encontré mirando

          el aire despejado entre paredes de hielo azul. Podía ver el

          cielo. Y también a Brajj, de pie en el borde de la grieta,


          mirándome. Yo había caído unos veinte pies.

            —Eres un avoto —fue lo primero que dijo.

            —Sí.


            —¿Tienes  algún  truco  más?  Porque  no  tengo  cuerda.

          Toda  ha caído con esos dos  gheethes.  —Tocó la cuerda


          amarilla  que  llevaba  enrollada  en  la  cintura.  Del  nudo

          colgaba  apenas  un  pie  de  cuerda.  Estaba  cortada  justo

          donde  la  hoja  de  su  asidor  la  hubiese  cortado  tras  un


          momento de pánico… o de reflexión.

            —Pensé que quizá la habías cortado —dije. No sé por


          qué. Supongo que por la extraña compulsión de los avotos

          por exponer los hechos.

            —Quizá lo haya hecho.


            Nos  miramos  un  rato.  Se  me  ocurrió  que  Brajj  era  un

          hombre  excepcionalmente  racional…  más  que  algunos

          avotos. Era otro más del grupo de los Crade, Cord y el


          artesano Quin, con inteligencia suficiente para ser avotos

          pero  que,  por  la  razón  que  fuese,  habían  acabado

          extramuros. En aquel caso daba la impresión de que estar







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