Page 77 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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menor  idea  de  cómo  funcionaban  y  sabía  que  tal  vez  le

         costaría meses de estudio el descubrir todos sus secretos.

         Pero los había identificado y pensaba que podría llegar a


         desconectarlos si se hacía necesario.

                Poco  después  descubrió  el  monitor  pensante.  Se

         trataba  de  un  aparato  pequeño  que  más  parecía  una


         antigua  central  telefónica  manual  pero  mucho  más

         complicada. El asiento del operador tenía una estructura

         muy  curiosa,  se  encontraba  aislado  del  suelo  y  aparecía

         cubierto por una red de cables y barras de cristal. De todas


         las  máquinas  que  hasta  entonces  había  hallado,  era  la

         primera que, según se veía, había sido diseñada para ser

         usada  por  seres  humanos.  Probablemente  había  sido

         construida por el primer ingeniero con la misión de instalar


         y  dirigir  el  equipo  en  los  días  en  que  fue  construida  la

         ciudad.

                Peyton no se hubiera arriesgado a utilizar el monitor


         de no haber hallado las instrucciones escritas en el panel de

         control. Después de experimentar un poco, conectó uno de

         los  circuitos  y,  lentamente,  comenzó  a  incrementar  la

         potencia,  aunque  manteniendo  el  control  de  intensidad


         muy por debajo de la línea roja que marcaba la señal de

         peligro.

                Tuvo suerte al hacerlo así pues la sensación que sintió

         fue auténticamente una sacudida. Siguió conservando su


         propia  personalidad  pero,  sobreimpuestas  a  sus  propios




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