Page 81 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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podía ver todo lo que ocurría en cualquier lugar de la
ciudad sólo con enfocar el rayo portador en el lugar
deseado. En caso necesario, incluso podía enviar allí su
voz, aun cuando no su imagen. El tipo de aparato capaz de
realizarlo no había sido de uso general hasta una época
posterior a la de la construcción de Comarre.
Le llevó poco tiempo aprender a manejar los controles
y en un principio el rayo fue de un lado para otro, de
manera errática, por toda la ciudad. Peyton se vio, así,
mirando en el interior de un gran número de sorprendentes
lugares y, en cierta ocasión, incluso pudo contemplar el
bosque que rodeaba la ciudad. Se preguntó si Leo se
hallaría por aquellos alrededores y con cierta dificultad
logró localizar la entrada.
Sí, allí seguía todo exactamente igual a como lo había
dejado el día anterior. Y a unos cuantos metros de la puerta
estaba el león tumbado en el suelo, con la cabeza en
dirección a la ciudad y con un aire de preocupación
claramente perceptible. Peyton se sintió profundamente
conmovido. Se preguntó si podría conseguir que el león
entrara en Comarre. El apoyo moral de su presencia sería
considerable, pues empezaba a sentir la necesidad de
compañía después de las experiencias de la noche.
Metódicamente comenzó a registrar el muro de la
ciudad y se sintió grandemente aliviado al descubrir
algunas entradas ocultas situadas a nivel del suelo. Se
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