Page 87 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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6. LA PESADILLA






                Peyton se quedó mirando con los ojos inmensamente

         abiertos a la máquina que tenía frente a él y sintió que se le

         ponían de punta los pelos de la nuca. No con miedo, sino a


         causa de la intensidad de su excitación. Todo lo que había

         realizado hasta entonces, su búsqueda y su aventura, había

         hallado la debida recompensa: un sueño de casi mil años

         estaba allí, ante sus propios y asombrados ojos.


                Hacía  mucho  tiempo  ya  que  las  máquinas  habían

         conseguido una limitada inteligencia. Pero a aquélla, por

         fin, su constructor había sabido dotarla de conciencia. Ése

         era  el  gran  secreto  que  Thordarsen  le  hubiese  dado  al


         mundo, el secreto que el Consejo Mundial había tratado de

         ocultar  y  suprimir  por  temor  a  las  consecuencias  que

         podría traer consigo.


                La  voz,  desprovista  de  pasión,  volvió  a  hablar  de

         nuevo.

                —Me alegra que se dé usted cuenta de la verdad. Esto

         facilitará las cosas.


                —¿Puede usted leer en mi mente? —murmuró Peyton.

                —Naturalmente.  Y  lo  vengo  haciendo  desde  el

         momento en que entró usted en la ciudad.

                —Sí,  lo  supongo  —reconoció  Peyton  compungido—.


         ¿Y qué es lo que intenta hacer usted conmigo ahora que




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