Page 28 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Lo llamo «Escritor» por cortesía, supongo, ya que por
lo que sabía sólo había publicado extrañas
especulaciones en revistas universitarias y similares;
pero no tenía dudas de que su cerebro vivaz se abriría
algún hueco en el mundo de las letras y, mejor aún,
él tampoco lo dudaba.
Aunque deseaba partir, me detuve un momento.
Quizás el Escritor pudiese ser testigo de mi nuevo
viaje. De hecho, podría ser que ya estuviese
planeando relatar mi primera aventura para
publicarla de alguna forma.
Bien, tenía mi bendición.
—Sólo necesito media hora —dije, calculando que
podría volver a ese preciso tiempo y lugar
simplemente accionando las palancas de mi
máquina, sin que importase el tiempo que decidiese
pasar en el futuro o en el pasado—. Sé por qué ha
venido y es muy amable por su parte. Aquí tiene
algunas revistas. Si espera al almuerzo, le daré
pruebas del viaje en el tiempo, con especimenes y
todo. Pero ahora debo dejarle.
Asintió. Le saludé y, sin más preámbulos, recorrí el
pasillo hasta mi laboratorio.
Así me despedí del mundo de 1891. Nunca he sido
hombre de profundas ataduras, y no me gustan las
despedidas exageradas; pero si hubiese sabido que
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