Page 29 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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nunca volvería a ver al Escritor (al menos, no en carne
y hueso) creo que hubiese sido más ceremonioso.
Entré en el laboratorio. Tenía el aspecto de un taller.
Había un torno de vapor colgado del techo, con él se
accionaban varias maquinas por medio de cinturones
de cuero; y fijados a bancos por el suelo había tornos
más pequeños, una trituradora, prensas, equipos de
soldadura de acetileno, tornillos y demás. Piezas de
metal y pianos dormían en los bancos, y los frutos
abandonados de mi trabajo yacían en el polvo del
suelo, ya que por naturaleza no soy un hombre
ordenado; por ejemplo, en el suelo encontré la barra
de níquel que me había retrasado en mi primer viaje
al futuro: una barra que había resultado ser una
pulgada demasiado corta y que tuve que rehacer.
Reflexioné que había pasado casi dos décadas de mi
vida en esa habitación. El lugar era un invernadero
rehabilitado que daba al jardín. Había sido
construido sobre una estructura de hierro pintado de
blanco, y una vez tuvo una vista decente al río; pero
hacía ya tiempo que había cubierto las ventanas, para
asegurarme una luz constante y para protegerme de
la curiosidad de mis vecinos. Los diversos aparatos y
herramientas se entreveían en la oscuridad, y ahora
me recordaban las enormes máquinas que había
vislumbrado en las cavernas de los Morlocks. ¡Me
pregunté si yo mismo no tendría algo de Morlock!
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