Page 111 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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para ser recuperada en su forma material cuando
se desea.
Para mi diversión, Nebogipfel produjo más
extrusiones: ¡sobre una columna vi una bandeja de
comida y agua que se elevaba del suelo, como si
hubiese sido preparada por un mayordomo
invisible!
Me sorprendió la idea de extrusiones del Suelo
uniforme. Me recordó la teoría platónica del
pensamiento expuesta por algunos filósofos: que
cada objeto existe, en algún lugar, como una
Forma ideal —la esencia de Silla, el compendio de
la Mesidad, y así—, y cuando se fabrica un objeto
en nuestro mundo se consultan los modelos
almacenados en el supramundo platónico.
Bien, aquí teníamos un universo platónico real: la
totalidad de aquella poderosa Esfera solar estaba
imbuida de una Memoria divina y artificial. Una
memoria por la que me movía al caminar. Y en su
interior estaban almacenados los Ideales de cada
objeto que pudiese desearse, o al menos que los
Morlocks pudiesen desear.
¡Qué conveniente sería fabricar y disolver aparatos
a medida que se necesitasen! Mi gran hogar de
Richmond podría quedar reducido a una sola
habitación. Por la mañana, los muebles del
dormitorio podrían desaparecer en la alfombra,
para ser reemplazados por el baño, y luego, la
mesa de la cocina. Como algo mágico, los diversos
aparatos de mi laboratorio podrían fluir de las
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