Page 22 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 22
que tuviese que fabricarme mis propias velas (no
tenía ni idea de cómo hacer tal cosa, pero bajo la
luz brillante de aquella mañana optimista no
dudaba de mi capacidad para improvisar).
Cogí alcohol, bálsamo, pastillas de quinina y
vendas. No tenía pistola; y dudo que la hubiese
cogido de haberla tenido porque ¿de qué sirve una
pistola cuando se te acaba la munición?, pero me
metí la navaja en el bolsillo. Tomé también varias
herramientas: un destornillador, llaves de varios
tamaños y una pequeña sierra con hojas de
repuesto,ʹasí como tornillos, trozos de níquel y
cobre y barras de cuarzo. Estaba decidido a que
ningún accidente tonto de la Máquina del Tiempo
me dejase varado en un futuro inconexo por falta
de un poco de cobre o una barra de cuarzo: a pesar
de mis breves planes de construir una nueva
Máquina del Tiempo cuando los Morlocks robaron
la original en 802.701, no había visto en el mundo
superior ninguna prueba de que pudiese encontrar
materiales ni para reparar un tornillo. Por
supuesto, los Morlocks habían conservado algunas
habilidades mecánicas, pero no me apetecía la
perspectiva de verme obligado a negociar con
aquellos pálidos gusanos por un par de pernos.
Encontré la Kodak, y desenterré el flash. La
cámara estaba cargada con un rollo de cien
negativos. Recordé lo cara que me había parecido
cuando la compré (no menos de veinticinco
dólares, adquirida en un viaje a Nueva York), pero
22

