Page 25 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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estaban llenos de su habitual inteligencia y
preocupación por mí.
Mi amigo trabajaba como profesor (en aquella
época, para alumnos por correspondencia); pero
era un soñador. En nuestras agradables cenas de
los jueves por la noche en Richmond, nos ilustraba
con sus especulaciones sobre el pasado y el futuro,
y compartía con nosotros sus ultimas reflexiones
sobre el análisis terrible y ateo de Darwin. Soñaba
con el perfeccionamiento de la especie humana.
Era justo la persona que desearía de todo corazón
que mis relatos de viajes en el tiempo fuesen
ciertos.
Lo llamo «Escritor» por cortesía, supongo, ya que
por lo que sabía sólo había publicado extrañas
especulaciones en revistas universitarias y
similares; pero no tenía dudas de que su cerebro
vivaz se abriría algún hueco en el mundo de las
letras y, mejor aún, él tampoco lo dudaba.
Aunque deseaba partir, me detuve un momento.
Quizás el Escritor pudiese ser testigo de mi nuevo
viaje. De hecho, podría ser que ya estuviese
planeando relatar mi primera aventura para
publicarla de alguna forma.
Bien, tenía mi bendición.
—Sólo necesito media hora —dije, calculando que
podría volver a ese preciso tiempo y lugar
simplemente accionando las palancas de mi
máquina, sin que importase el tiempo que
decidiese pasar en el futuro o en el pasado—. Sé
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