Page 235 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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—Sexto Julio César, el primero que se ganó ese
cognomen.
—¿Y el de su padre?
—Numerio Julio Julo.
Y así seguían hasta que uno de los dos se
equivocaba y su padre le pegaba con la vara en los
nudillos, lo que provocaba grandes carcajadas del
hermano que había acertado. Normalmente no
cometían fallos hasta remontarse a la duodécima
generación, pero con el tiempo se las aprendieron todas
hasta llegar a Julo, que había vivido casi setecientos
años antes que ellos y era el primero de su estirpe.
Mas ahí no terminaba su linaje. Según Timeo, un
historiador siciliano que llevaba un par de años
estudiando los templos y archivos de Roma y de varias
ciudades latinas y etruscas, y de paso sacándoles los
cuartos a algunos patricios a cambio de verter miel en
sus oídos, aún había más. Aseguraba el tal Timeo que
Julo, fundador de la gens Julia, era tan sólo otro
nombre de Ascanio, primogénito de Eneas, único héroe
que había sobrevivido al saqueo de Troya. Y como
Eneas era a su vez hijo de Venus, eso significaba que el
propio Gayo era un remoto tataranieto de la diosa.
Durante los primeros años de la República, el linaje
de Gayo había dado muchos ilustres magistrados a
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