Page 244 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 244

obras  de  la  Vía  Junia  con  un  destacamento  de  la

            Segunda  Legión  en  el  momento  preciso  para


            convertirse en el primer romano que se enfrentaba a las

            tropas del rey macedonio. Y Gayo, que consideraba que

            en la milicia no había peores pecados que la duda y la


            inacción, había sabido aprovechar su oportunidad.


                  «De Néstor, para Alejandro de Macedonia, hijo de

            Filipo y Olimpia, rey de Macedonia por la gracia de


            Zeus,  soberano  de  Persia  por  la  llama  de  Ahura—

            Mazda, faraón de Egipto por designio de Amón y todo

            ese blablablá.


                  »Escribo esto por la noche, a la luz de la hoguera del


            campamento donde pernoctamos tras nuestra tercera

            jornada de viaje. No sé si algún día volveré a verte o si


            al menos te podré hacer llegar estas líneas. En cualquier

            caso,  tú  conoces  bien  mi  obsesión  por  observarlo  y

            apuntarlo todo para evitar, como diría Heródoto, ʺque


            los hechos humanos queden en el olvidoʺ. Así que he

            preferido redactar mis notas en forma de carta por si en


            algún momento llegan a tus manos y te son de utilidad.


                  »La verdad, si debo confesarla, es que no lo hago

            por  ese  motivo,  sino  porque  fingiendo  hablar  con

            alguien organizo mejor mis ideas. Antes de escribir le


            he pedido permiso al jefe de nuestros captores, Gayo

            Julio  César.  Le  he  dicho  que  estoy  escribiendo  una

            especie  de  historia  natural  en  la  que  recopilo  datos



                                                              244
   239   240   241   242   243   244   245   246   247   248   249