Page 337 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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levantaban los montes de la Lucania, al tiempo que
extendía delante de su cara su propia mano y formaba
una escuadra entre el índice y el pulgar.
—No hay ningún monte a la vista que mida más de
diez estadios —declaró, en un tono casi plano que
Demetrio había aprendido a interpretar como
decepción.
—¿Tantas ganas tienes de llevarle la contraria a
Dicearco?
Euctemón asintió. Después señaló hacia el este,
donde en último plano se recortaba un pico borroso y
azulado por la turbidez del aire.
—El Panormo —dijo, y Demetrio supuso que
conocía el nombre por haberlo visto en los mapas del
topógrafo, ya que nunca se habían acercado allí —.
Dicearco dice que mide ocho estadios pero en realidad
mide nueve estadios y medio.
Lisanias se volvió y miró a Euctemón con un gesto
inefable. Demetrio lo vio, sonrió y meneó la cabeza
como diciéndole: «Mi hermano no tiene remedio». Por
primera vez, Lisanias le devolvió la sonrisa.
Mientras su hermano seguía enfrascado en su
nueva afición, Demetrio se dedicaba a observar
sectores del campamento que hasta ahora no había
explorado. Pasaron junto a un vallado en el que dos
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