Page 606 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 606
Luego, mientras se abrazaban y anudaban sobre el
tapiz del suelo, Demetrio pensó que al otro lado del
biombo estaba Gorgo, tullido de cuerpo, y que a unos
pasos, separado de ellos tan sólo por dos paredes de
tela, dormía su hermano Euctemón, lisiado de alma. Lo
que estaban haciendo ahora era un crimen, una traición
contra ambos, y pensar en ello hizo que aquellas horas
de amor robado le supieran más dulces que ningún
placer vivido hasta entonces.
606

