Page 727 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 727
gesto fiero. Cuando se trataba de Alejandro, era como
una leona defendiendo a sus cachorros.
—¿Tampoco quieres que avise a un médico? —
preguntó el paje con ojos desorbitados de miedo.
—No, a un médico no —protestó Alejandro.
—Ya has oído —dijo Lisanias—. Quédate en la
puerta y que no entre nadie.
El paje asintió y salió de la estancia.
—Lisanias, tráeme a Néstor —musitó Alejandro.
—Crátero debe estar al llegar, Alejandro.
—Necesito a Néstor ahora, Lisanias. Mi cabeza... Me
hundo, Lisanias. Siento cómo la negrura me está
devorando por dentro...
—Es sólo una crisis, Alejandro. Pronto recuperarás
la vista —dijo Lisanias, apretándole las manos.
—No, Lisanias, no. Esta vez no. Tráeme a Néstor.
Tráemelo.
—Te lo traeré, Alejandro. Te lo prometo —dijo
Lisanias, y dándole un beso en los labios salió de la
tienda.
Aún quedaban horas para el amanecer; lo justo para
hacer los preparativos, reunir a unos cuantos jinetes y
buscar al médico. Si tenía que llegar hasta Roma para
encontrarlo, lo haría. Pero no le fallaría a Alejandro.
727

