Page 760 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
P. 760

gran  tienda  real.  Roxana  estaba  sentada  sobre  unos

            mullidos cojines, rodeada de esclavas. Con un gesto las


            despachó.  Néstor  se  quedó  de  pie.  —¿Qué  tal  está

            Alejandro? ¿Se pondrá bien?


                  Fuese  cierto  o  no,  Néstor  sólo  podía  dar  una


            respuesta.


                  —Sí, mi señora. Se recuperará enseguida.


                  La  tumefacción  de  su  cerebro  ya  no  presionaba

            tanto por debajo de su cráneo, pero el mal seguía ahí.

            Lo único que intentaba Néstor con las medicinas y con


            esa dieta draconiana era detener su crecimiento. Sabía

            que era imposible destruirlo, y si abría la cabeza para


            buscarlo mataría a Alejandro, pues no se trataba de un

            hematoma como el que le había drenado a Lila, sino de

            algo enterrado mucho más abajo.



                  —Me alegro de que lo trates bien —dijo Roxana—,

            ya que no he podido acercarme a él en estos tres días.

            Pero me han dicho que no hacía más que preguntar por


            ti: «Néstor, Néstor, traedme a Néstor». Cualquiera diría

            que sois amantes.


                  —No entiendo tu tono, señora. —Néstor la miró a

            los ojos con dureza. No había tenido mucha ocasión de


            tratar  con  Roxana  durante  esos  seis  años,  porque

            Alejandro se había mantenido apartado de ella todo lo


            posible. En cualquier caso, Néstor nunca había caído en




                                                              760
   755   756   757   758   759   760   761   762   763   764   765