Page 98 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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Kumardevi, la hermana del rey indio Chandragupta,

            una niña llamada Orestia. Y con Nebet, hija del último


            faraón  de  Egipto,  acababa  de  tener  a  dos  mellizos,

            Filipo y Cleopatra. Todo ello sin olvidar al mayor de

            todos,  Heracles,  hijo  de  Barsine,  a  quien  Alejandro


            había  acabado  reconociendo  aunque  nunca  se  había

            llegado a casar con su madre.


                  ¿Querría al menos Alejandro tener hijos con ella o,


            considerando que cinco vástagos varones eran más que

            suficientes para crear problemas dinásticos, la dejaría

            sola y humillada? Clea pensó que tal vez lo mejor que


            podía pasar era que la Anfítrite naufragara y se llevara

            a pique con ella su triste y desgraciada vida.


                  Cuando  Calias  y  Clea  se  marcharon,  Néstor  se


            quedó conversando un rato con Sófocles y Hermolao.

            Éste  no  hacía  más  que  levantar  la  mirada  al  cielo  y

            chasquear la lengua. —Deberíamos acercarnos a tierra


            ya.


                  —¿Por qué? ¿Qué pasa? —preguntó Sófocles.


                  A  Néstor  también  le  extrañaron  aquellas  prisas.

            Aún  no  era  ni  mediodía,  y  normalmente  navegaban


            hasta que el sol empezaba a ocultarse al oeste. Por el

            momento,  el  viento  había  sido  favorable  y  había

            soplado desde el sur, aunque los etesios dominantes en


            aquella  zona  solían  ser  del  noroeste.  Apenas  habían

            recurrido  a  los  remos  y  sus  singladuras  habían  sido


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