Page 278 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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a la Ciénaga Brock desde aquel aciago día del mes pasado,

            pero aun admitiendo una parte de exageración por parte de

            Isaac, la criatura parecía extraordinaria.

                Pensó con cariño en Isaac mientras cambiaba con sutileza

            de tema. Le preguntó por los nutrientes que pensaba que el

            ciempiés obtenía de su peculiar sustento, y se sentó mientras

            el  rostro  de  él  se  expandía  fascinado  y  le  contaba

            entusiasmado que no lo sabía, pero que tenía algunas ideas.

            Ella le pidió que tratara de explicarle la energía de crisis, y si

            pensaba que así ayudará a Yagharek a volar, y él le habló
            animadamente,  dibujándole  diagramas  en  servilletas  de

            papel.


                Era fácil trabajárselo. A veces creía que Isaac sabía que lo

            estaba manipulando, que se sentía culpable por la facilidad
            con que se transformaban sus preocupaciones por ella. Lin

            sentía  gratitud  en  los  rápidos  cambios  de  tema,  así  como

            contrición. Él sabía que su papel era estar preocupado por

            ella dada su melancolía, y así era, sinceramente; pero lo hacía

            con  esfuerzo,  como  un  deber,  cuando  casi  toda  su  mente

            estaba ocupada por crisis y comida de gusano. Ella le dio

            permiso para que no se preocupara, y él aceptó agradecido.

                Lin quería desplazar la preocupación de Isaac por ella, al

            menos durante un tiempo. No podía permitirse su curiosidad.

            Cuanto más supiera él, más peligro correría ella. No sabía los

            poderes que podía poseer su empleador; dudaba que fuera

            telépata,  pero  prefería  no  arriesgarse.  Quería  terminar  la

            obra, coger el dinero y largarse del Barrio Óseo.

                Cada día que veía al señor Motley, él la arrastraba de mala

            gana a su ciudad. Le hablaba de forma casual sobre guerras

            de bandas en el Meandro Griss y Malado, dejando caer pistas



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