Page 279 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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sobre las masacres en el corazón del Cuervo. Ma Francine

            estaba  aumentando  su  alcance.  Se  había  hecho  con  la

            posesión de enormes porciones del mercado de shazbah al

            oeste del Cuervo, algo para lo que el señor Motley estaba
            preparado. Pero ahora comenzaba a filtrarse hacia el este. Lin

            masticaba, escupía y moldeaba mientras trataba de no oír los

            detalles, los motes de los correos muertos, la dirección de los

            pisos francos. El señor Motley la estaba implicando. Debía

            de hacerlo a propósito.


                A la estatua le salieron muslos y otra pierna, el comienzo
            de una cadera (hasta el punto en que el señor Motley disponía

            de  algo  tan  identificable,  claro).  Los  colores  no  eran  los

            naturales, pero sí evocadores y convincentes, hipnóticos. Se

            trataba de una pieza asombrosa, como merecía su modelo.

                A  pesar  de  los  intentos  de  ella  por  aislar  su  mente,  la

            despreocupada charla del señor Motley se deslizaba dentro,

            rompiendo  sus  defensas.  Se  descubría  pensando  en  ello.

            Horrorizada, alejaba su mente de allí, pero nunca lo lograba

            durante  demasiado  tiempo.  Al  final  se  encontraba

            preguntándose quién conseguiría hacerse con el control de

            esa  casa  de  té-plus  en  la  calle  en  Campanario.  Se
            insensibilizaba.  Era  otra  defensa.  Dejaba  que  su  mente

            revisara sin pensar aquella peligrosa información. Trataba de

            mantenerse cuidadosamente ignorante de su importancia.


                Se encontró pensando cada vez más en Ma Francine. El

            señor Motley hablaba de ella con tono despreocupado, pero

            aparecía una y otra vez en sus monólogos, por lo que supuso
            que estaba un poco preocupado.


                Para su sorpresa, Lin comenzó a sentir simpatía por ella.

                No estaba segura de cómo había comenzado. La primera



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