Page 287 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 287
la tragedia, volvieron a ofrecer su adoración. A lo largo de
cien años se consagraron templos al panteón en viejos
talleres y discotecas desiertas. Pero muchas habitantes de
Ensenada, en su confusión y su hambre, se volvieron hacia
dioses disidentes.
Dentro de los confines de aquel barrio podían encontrarse
todos los templos habituales. Se adoraba a la Asombrosa
Madre del Nido, así como la Artesana del Esputo. La Buena
Enfermera presidía el ajado hospital, y las Hermanas
Guerreras defendían a las fieles. Pero en las chabolas
precarias que se tumoraban junto a los canales industriales,
en estancias ocultas por ventanas cegadas, se alzaban
plegarias a dioses extraños. Las sacerdotisas se dedicaban al
servicio del Diablo Elíctrico o el Cosechador de Aire. Grupos
furtivos se reunían en los tejados y cantaban himnos a la
Hermana Ala, suplicando el vuelo. Y algunas almas
solitarias y desesperadas, como la madre de nido de Lin,
rendían pleitesía a Aspecto de Insecto.
Transliteralizado de forma adecuada de la grafía khepri a
la de Nueva Crobuzon, el compuesto químico-audio-visual
de descripción, devoción y asombro que era el nombre del
dios se traducía como Insecto/Aspecto/(masculino)/(firme).
Pero los pocos humanos que lo conocían lo llamaban
Aspecto de Insecto, y así era como Lin se lo había señalado
a Isaac cuando le contó la historia de su niñez.
Desde que tenía seis años, cuando rompió la crisálida que
había sido la larva de su cabeza, para convertirse de repente
en una cabeza de escarabajo, cuando despertó a la
consciencia del lenguaje y el pensamiento, su madre le había
286

