Page 292 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 292
sentó un largo rato a la sombra de las vainillas, los robles, los
perales, en el Kinken que había despreciado durante años,
rodeada por hermanas para las que era una proscrita. No
quería regresar a la «vida khepri», como no quería hacerlo al
Aspecto de Insecto. No entendía la fuerza que extraía de
Kinken.
291

