Page 378 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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los respetuosos saludos de los ciudadanos de Nueva
Crobuzon. En su ignorancia. —El embajador asintió elegante
a modo de respuesta—. El otro es solicitar su consejo.
—Siempre es un gran placer ayudar a nuestros vecinos,
alcalde Rudgutter. Especialmente a aquellos como usted, con
los que Su Majestad mantiene tan buenas relaciones. —El
embajador se rascó el mentón con aire ausente, aguardando.
—Veinte minutos, alcalde —susurró Vansetty al oído de
Rudgutter.
Este apretó las manos como si estuviera rezando y miró
pensativo al embajador. Sintió pequeñas ráfagas de fuerza.
—Mire, embajador, tenemos un problema. Tenemos
motivos para pensar que ha habido... una fuga, digámoslo
así. Algo que tratamos de capturar de nuevo por todos los
medios. Si fuera posible, nos gustaría solicitar su ayuda.
— ¿De qué estamos hablando, alcalde Rudgutter?
¿Respuestas auténticas? —preguntó el embajador—. ¿Las
condiciones habituales?
—Respuestas auténticas... y quizá más. Ya veremos.
— ¿Pago ahora, o más tarde?
—Embajador —respondió educado Rudgutter—. Su
memoria ha sufrido un desliz. Tengo un crédito de dos
preguntas.
El embajador lo contempló unos instantes antes de
responder riendo.
—Así es, alcalde Rudgutter. Mis más sinceras disculpas.
Proceda.
— ¿Se aplica en este momento alguna regla inusual,
embajador? —puntualizó Rudgutter. El demonio negó con la
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