Page 382 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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visto  comportarse  así.  ¡Maldito  sea  ese  aire!  —añadió,

            frotándose los ojos.

                Los cuatro deshicieron el camino por el pequeño pasillo,

            tomaron el corredor principal y volvieron sobre sus pasos, en

            dirección al ascensor.

                —  ¿Comportarse  cómo?  —preguntó  Stem-Fulcher—.

            Solo lo había visto antes una vez. No estoy acostumbrada.


                Rudgutter  farfulló  mientras  andaba,  tirándose  pensativo

            del labio inferior y la barba. Sus ojos parecían inyectados en

            sangre. Tardó unos segundos en responder a Stem-Fulcher.

                —Hay  dos  cosas:  una  demonológica,  la  otra  práctica  e

            inmediata.  —Hablaba  con  un  tono  tenso,  exigiendo  la

            atención de sus ministros. Vansetty caminaba muy rápido

            delante de ellos, terminado su trabajo—. La primera podría

            darnos una cierta comprensión de la psique Infernal, de su
            comportamiento, lo que sea. Los dos oísteis el eco, ¿no es

            así? Durante un tiempo pensé que lo hacía para intimidarme.

            Bien,  pues  tened  en  cuenta  la  enorme  distancia  que  ese

            sonido tuvo que recorrer. Sé —dijo rápidamente, levantando

            las  manos—  que  no  podemos  hablar  de  sonido  literal,  de

            distancia  literal,  pero  son  análogos  extraplanares,  y  casi

            todas las reglas análogas se mantienen de una forma más o

            menos mutada. De modo que tened en cuenta lo mucho que

            tuvo que viajar desde la base del Pozo hasta esa cámara. El
            hecho  es  que  se  tarda  un  poco  en  llegar  hasta  allí...  En

            realidad,  creo que ese «eco»  se pronunció primero.  Las...

            elocuentes  palabras  que  escuchamos  de  boca  del

            embajador...  aquellos  eran  los  verdaderos  ecos.  Aquellos

            eran los reflejos retorcidos.

                Stem-Fulcher y Rescue guardaron silencio. Pensaron en



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