Page 392 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 392
Luego te lo cuento.
David asintió confuso, aceptando que aquel no era el
momento de discutir aquello, aunque sus ojos traicionaban
su sorpresa. ¿Nada más?
Yagharek se mecía nervioso, inundado por una terrible
desdicha.
—N-necesito tu ayuda... —comenzó.
—Sí, igual que Lublamai —gritó Isaac—, y me temo que
eso ahora es más urgente... —después suavizó el tono—. No
te estoy dejando tirado, Yag, ni se me ocurriría hacer eso.
Pero el caso es que ahora mismo no puedo proseguir. —Isaac
pensó unos instantes—. Si quieres que acabemos con esto lo
antes posible, podrías ayudar... No te largues sin más.
Quédate aquí, coño, y ayúdanos a solucionar esto. De ese
modo podremos regresar enseguida a tus problemas.
David miraba a Isaac con recelo. Ahora sus ojos decían,
¿Sabes lo que estás haciendo? Viendo aquello, Isaac se
envalentonó.
—Puedes dormir aquí, comer aquí... A David le dará igual,
ni siquiera vive aquí. Yo soy el único que lo hace. Entonces,
cuando sepamos algo, podremos... bueno, podremos buscarte
alguna utilidad, si sabes a qué me refiero. Puedes ayudar,
Yagharek. Nos serías de muchísima utilidad. Cuanto antes
acabemos con esto, antes retomaremos tu programa.
¿Entiendes?
Yagharek se sentía sumiso. Tardó unos instantes antes de
hablar, y lo único que logró fue asentir brevemente y decir
que sí, que permanecería en el almacén. Estaba claro que no
391

