Page 626 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 626

iluminando  la  noche  con  una  enorme  descarga  de  gas

            inflamable. El extremo de la nube casi alcanzó al manecro de

            Rescue,  que  trataba  de  obedecer  los  confusos  chillidos

            mentales de su guía. Giró algunos metros para evitar el globo
            de aire escaldado y se topó con el cuerpo de la polilla herida.

            La criatura temblaba de miedo y dolor. Habían conseguido

            que  la  Tejedora  soltara  su  cuerpo  torturado,  pero  caía

            tristemente hacia el nido, con las heridas supurando y las

            articulaciones aplastadas en una indescriptible agonía. Por

            una  vez  no  tenía  interés  en  la  comida.  Estaba  a  punto  de

            estallar  de  dolor  cuando  Rescue  y  su  perro  izquierdo  se

            encontraron con ella.

                Con un espasmo petulante, dos enormes esquirlas bióticas

            surgieron como tijeras del cuerpo de la criatura y arrancaron

            tanto la cabeza de Montjohn Rescue como la del perro, con

            un seco y horripilante sonido.

                Las cabezas se precipitaron hacia la oscuridad.


                Los  manecros seguían vivos y conscientes,  pero sin el
            cerebro de sus anfitriones no podían controlar los cuerpos

            moribundos.  Las  carcasas  humana  y  canina  danzaron

            espasmódicas en una giga póstuma. La sangre brotaba de los

            cuerpos y se derramaba sobre los frenéticos manecros, que

            aullaban y apretaban sus dedos.


                Mantuvieron la consciencia a lo largo de toda la caída,
            hasta que se estrellaron sobre el terrible hormigón de un patio

            en  la  Aduja,  con  una  desagradable  salpicadura  de  carne

            mutilada y fragmentos de hueso. Tanto los manecros como

            sus anfitriones decapitados se destrozaron al instante. Sus

            huesos estaban pulverizados, su carne aplastada más allá de

            cualquier ayuda.



                                                           625
   621   622   623   624   625   626   627   628   629   630   631