Page 631 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Isaac mandó al Consejo de los Constructos al Infierno y
exigió su liberación. La sangre le manaba por la nariz y le
empapaba la barba. Cerca de él, Yagharek y Derkhan
luchaban con patética lasitud en los brazos de sus captores
mecánicos. Sabían que estaban atrapados.
A través de la bruma de la migraña, Isaac vio al gran
Consejo de los Constructos alzar su huesudo brazo de metal
hacia los cielos. En el mismo momento, el enjuto y
sanguinolento avatar humano señaló con el mismo brazo, en
un inquietante eco visual.
—Viene —dijo el Consejo con la voz del muerto.
Isaac aulló de rabia y giró la cabeza hacia arriba,
agitándose y sacudiéndose de un lado a otro, en un esfuerzo
inútil por liberarse del casco.
Bajo las rápidas nubes divisó una enorme forma aguileña
que se acercaba a trompicones desde el aire, descendiendo
con un movimiento ansioso, caótico. Derkhan y Yagharek lo
vieron y quedaron petrificados.
La perpleja forma orgánica se acercaba con terrorífica
velocidad. Isaac cerró los ojos, pero no pudo resistirse a
abrirlos de nuevo. Tenía que ver a aquel ser.
La criatura se acercó y descendió con brusquedad sobre el
río. Sus múltiples miembros se abrieron y cerraron,
temblando su cuerpo en compleja unidad.
Aun desde aquella distancia, incluso a través de su miedo,
Isaac podía ver que la polilla que se acercaba era un
espécimen patético comparado con la terrorífica perfección
predadora que había acabado con Barbile. Los giros y
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