Page 635 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
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Cerró los ojos un instante antes de abrirlos lentamente. La
noche volvió a enfocarse frente a él.
Cayó sobre sus manos y rodillas, y comprendió que el
constructo lo había liberado, que no era más que la presa
onírica de la polilla lo que lo había mantenido de pie. Alzó
la vista y se limpió la sangre de la cara.
Tardó un momento en aprehender la escena ante él.
Derkhan y Yagharek estaban de pie, liberados, en los
extremos del claro. El garuda se había quitado la capucha
para revelar su gran cabeza de pájaro. Los dos estaban en
posiciones de acción congelada, listos para correr o saltar en
cualquier dirección. Ambos observaban el centro de aquel
ruedo de basura.
Frente a Isaac había varios de los grandes constructos que
se encontraran tras él al aterrizar la polilla. Se movían
vagamente alrededor de una enorme masa destrozada.
Alzándose por encima del espacio del Consejo vio el
enorme brazo de una grúa, rezumando cadenas. Se había
alejado del río, por encima de la pequeña muralla defensiva
de desperdicios, hasta descansar sobre el centro del claro.
Directamente bajo ella, convertidos en un millón de
peligrosos fragmentos, estaban los restos de una enorme caja
de madera, un cubo de la altura de un hombre. Entre la ruina
destrozada estaba su cargamento, una amalgama de carbón,
hierro y piedra, un caótico agregado del más pesado detritus
del vertedero del Meandro Griss.
El montículo de densos escombros formaba lentamente un
cono invertido que fluía entre los tablones partidos del
contenedor.
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