Page 637 - La estacion de la calle Perdido - China Mieville
P. 637
retiraba... y mantenía las alas extendidas de modo que no
pudieras escapar, pero tenía miedo, estaba... confusa. Y
mientras se retiraba, ¡la grúa se movía! No pudo sentirla, aun
con el temblor del suelo. Y entonces los constructos se
detuvieron y la polilla esperó... y le cayó el contenedor
encima.
Se giró para contemplar la papilla de limo orgánico y
deshechos industriales que cubría el suelo. La polilla gemía
suplicando piedad.
Tras ella, el avatar del Consejo de los Constructos
avanzaba sobre el suelo irregular. Se situó a un metro del
monstruo, que sacudió la lengua para intentar enroscarla
alrededor de su tobillo. Pero estaba demasiado débil, y el
hombre no tuvo que hacer nada por evitar el ataque.
—No puede sentir mi mente. Soy invisible para ella —dijo
el títere—. Cuando me oye, nota mi ser físico acercándose,
pero mi psique permanece opaca, inmune a su seducción. Sus
alas forman patrones complejos, haciéndose cada vez más
confusos en una rápida e incansable demostración... y eso es
todo. Yo no sueño, der Grimnebulin. Soy una máquina
calculadora que ha calculado cómo pensar. No sueño. No hay
neurosis, ni profundidades ocultas. Mi consciente es una
función progresiva de mi capacidad de proceso, no algo
barroco que brota de una mente con cuartos, áticos y sótanos
velados. No hay nada en mí que pueda alimentar a las
polillas. Siente hambre. Puedo sorprenderla. —Se giró para
observar la ruina goteante—. Puedo matarla.
Derkhan miró a Isaac.
—Una máquina pensante... —suspiró. Isaac asintió
lentamente.
636

