Page 114 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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—Sé muy bien que no es lo mismo.
—¿Que no es lo mismo? —dijo con una sonrisita—.
He visto cómo me mirabas antes de que me pusiera la
túnica.
—¡Demonio desvergonzado! —le espeté
sonrojándome.
Recogí la vasija. Ella siguió donde estaba, con una
sonrisa socarrona en el rostro. Yo terminé volviendo a
dejar el recipiente en el suelo.
La lucha en la sala principal se tornó más
estrepitosa; se oyó un golpe fuerte y repentino, seguido
de un grito triunfal de padre y de un largo y
desgarrador alarido de la mujer.
La sonrisita desapareció del semblante de la
muchacha, que ahora solo manifestaba una ira que poco
a poco se iba transformando en angustia. Sus ojos
habían perdido el brillo travieso y parecían muertos.
Otro gruñido de padre. El grito se interrumpió de
forma abrupta.
—¡Liang! ¡Liang! Asunto liquidado. ¿Dónde estás?
Las lágrimas corrían por el rostro de la muchacha.
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