Page 118 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 118
la verdad sea dicha, me sentía aliviado. No me hacía ni
pizca de gracia la perspectiva de tener que decirle a mi
padre que se equivocaba en este asunto. Ya de por sí
estaba muy irritable, inquieto ante la posibilidad de
estar perdiendo el respeto de los aldeanos ahora que sus
conocimientos y habilidades no parecían necesitarse
tanto.
—¿Alguna vez te has planteado que a lo mejor
resulta que también habéis malinterpretado a los
cadáveres saltarines igual que a mi madre y a mí? —me
preguntó Yan. Al verme la cara se echó a reír—. ¡Era
broma!
Lo que Yan y yo compartíamos era algo extraño.
Ella no era exactamente una amiga. Era más como
alguien hacia quien uno no puede evitar sentirse atraído
porque comparte con esa persona el conocimiento de
que el mundo no funciona como nos han contado.
Yan miró los restos de pollo que había dejado para
su madre y dijo:
—Creo que la magia se está agotando en esta región.
Yo ya sospechaba que algo iba mal, pero no quería
expresar mis sospechas en voz alta, porque al hacerlo
las convertiría en realidad.
118

