Page 120 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
P. 120

—Honorabilísimo señor Thompson. —Un hombre


             vestido como un mandarín se acercó al extranjero. Con

             sus  continuas  reverencias,  sonrisas  y  cabeceos  me

             recordó a un perro que tras recibir una patada trata de


             recuperar el favor de su dueño—. Por favor, descanse y

             beba un poco de té frío. Es doloroso para los hombres

             estar trabajando hoy, un día en el que deberían estar

             visitando  las  tumbas  de  sus  familiares,  y  necesitan


             tomarse un pequeño respiro para rezar y así evitar la ira

             de  dioses  y  espíritus.  Pero  le  prometo  que  después

             trabajaremos                 duramente                y       terminaremos                   el

             reconocimiento a tiempo.




                    —El problema de vosotros los chinos es que tenéis

             supersticiones para dar y tomar —señaló el extranjero.

             Tenía un acento extraño, pero se le entendía sin grandes

             problemas—. Que no se te olvide, la línea de ferrocarril


             Hong  Kong–Tientsin  es  una  prioridad  para  Gran

             Bretaña.  Como  no  hayamos  llegado  a  Botou  al

             atardecer, os descontaré la paga de hoy íntegra.



                    Yo  había  oído  rumores  de  que  el  emperador


             manchú había sido derrotado en una guerra y obligado

             a  hacer  todo  tipo  de  concesiones,  una  de  las  cuales

             consistía  en  pagar  para  ayudar  a  los  extranjeros  a

             construir  una  carretera  de  hierro;  pero  como  todo




                                                                                                        120
   115   116   117   118   119   120   121   122   123   124   125