Page 124 - El Zoo De Papel Y Otros Relatos - Ken Liu
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hablan cada vez con más frecuencia de tales maravillas.


             Creo  que  por  eso  nos  está  abandonando  la  magia

             primitiva: ha llegado un tipo de magia más poderoso.



                    Yan  mantuvo  la  voz  serena  y  fría,  igual  que  una

             plácida poza en otoño, pero lo que decía sonaba a cierto.

             Pensé  en  mi  padre,  que  intentaba  seguir  poniendo


             buena cara mientras nuestra clientela se iba reduciendo

             cada vez más y más. Y me pregunté si haber aprendido

             los movimientos de la danza de la espada y todos esos


             cánticos no habría sido una pérdida de tiempo.



                    —¿Qué  vas  a  hacer?  —inquirí,  pensando  en  ella,

             sola en las colinas e incapaz de conseguir alimento con

             el que sustentar su magia.



                    —Solo hay una cosa que puedo hacer. —Durante un


             instante, su voz se alteró y se volvió desafiante, como si

             un guijarro hubiese sido arrojado a la poza, pero luego

             me miró y recobró la compostura—. Solo hay una cosa

             que nosotros podemos hacer: aprender a sobrevivir.



                    La línea férrea pronto se convirtió en un elemento


             familiar del paisaje: las locomotoras negras resoplando

             por  entre  los  arrozales  verdes,  echando  humo  y

             arrastrando  un  largo  tren  a  la  zaga,  como  un  dragón


             descendiendo desde las distantes y brumosas montañas



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